Mostrando entradas con la etiqueta amigos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amigos. Mostrar todas las entradas

10.1.13

Buscando a "ese alguien".


Pasamos la vida buscando a ese alguien que resulte la compañía ideal para ese conjunto de planes a los cuales solemos llamar "futuro". No nos es suficiente que una persona nos guste físicamente y se lleve muy bien con nosotros y nos haga sentir felices y en paz. Si nos gusta alguien desperdiciamos tiempo y energías cuestionándonos si es o no The One, si podríamos estar mejor con alguien más, si es o no el amor de nuestra vida, si somos o no el amor de su vida, si le cae bien a nuestra familia, si le caemos bien a la suya, blah blah blah. 

Lo interesante es que cuando menos lo esperamos, algo nos hace reflexionar al respecto. Hoy vi el episodio más reciente de Private Practice (Good Fries Are Hard To Come By) y de ahí viene todo lo que escribiré en esta entrada, que se resume básicamente en que lo importante es tener a alguien ahí cuando se nos antoje ser tomados de la mano; alguien que nos mime. El episodio se centra en cómo una pareja entablan una relación muy bonita, de esas que son el sueño de todos (pasan todo el día riendo, comiendo y cogiendo), pero ella de pronto empieza a cuestionar si debe o no seguir con él porque le teme al fracaso y le da miedo ser lastimada como en sus relaciones pasadas, pues no está segura de que su novio sea realmente el amor de su vida. Discuten por una tontería mínima pero ella lo toma de pretexto para decir "oh, tal vez es una señal de que no debo estar con él" y le es más fácil huir que enfrentar el hecho de que es él con quien quiere estar. Por suerte, su amigo psiquiatra habla con ella y le dice que no se debe cuestionar tanto las cosas sino debe disfrutar del momento, pues es muy lindo cuando encuentras a ese alguien que esté ahí para ti, si importar lo demás. De pronto la mujer agarra el rollo y su historia sigue lindísima con el fulano. 

Pero en la vida real las cosas no parecen ser tan fáciles. Nos complicamos en vez de animarnos a disfrutar el momento. ¿El futuro? Nadie nos asegura que vamos a alcanzar a vivirlo. No es que sea valemadrista ni conformista ni mucho menos, pero como dicen por ahí : "la vida es un ratito" y hay que saber aprovecharla. Y para eso habemos muchos que necesitamos de alguien que sea nuestra persona, nuestro amor o como le llamen. No importa si vez algunos negritos en el arroz; lo importante es que nos tengamos los unos al los otros para apoyarnos, para agarrarnos de la mano y hacernos cariñitos. 

El chiste es tener alguien que nos dé paz con sólo estar con nosotros; alguien que nos haga olvidar lo malo y nos permita disfrutar de cada cosita, alguien a quien podamos llamarle a cualquier hora para hablar de todo y de nada y reírnos como tontos. Muchos dirán que qué hueva, que es mejor andar de zorros por la vida. A ellos les digo que a muchos nos llega de pronto el momento de sentar cabeza. Sí: aunque no parezca, por más padre que sea la soltería, llega un punto en que queremos tener a alguien fijo, a alguien sólo para nosotros. A diferencia de las parejas casuales, una pareja estable (aunque no sean novios oficiales) te da la certidumbre de estar cuando lo necesites. En la intimidad todo es más bonito porque en vez de silencios incómodos hay risas que demuestran esa complicidad y esa ternura que sólo existe entre quienes se conocen y se quieren bien. 

Siempre he pensado que no debemos buscar el enamoramiento sino el amor. Si están con alguien que te haga sentir tan bien que las horas parezcan no pasar, ahí quédense; dejen de buscar en otro lado o de cuestionar si les conviene o no estar con esa persona. Disfrútense, aprendan el uno del otro, pásenla bonito y el enamoramiento llegará después. Así podrán tener el paquete completo. Del otro modo, si se enamoran primero se van a apendejar nada más y entonces será la típica historia fallida...a menos de ser amor a primera vista, que más bien yo le llamo atracción a primera vista. 

Tomen nota si les gustan sus mejores amigos. Esos son los buenos. 


11.12.11

Re-alborotando la hormona.

Un consejo: cuidado con los amores de secundaria. 

La pubertad es cosa seria. Las hormonas son canijas, pues. Por eso en secundaria todos andamos de pubertos calientes, dramáticos e intensos. Si tuviste pareja en esa época de tu vida, o fuiste forever alone y te quedaste con ganas de andar noviando en ese tiempo, no te preocupes. Cada reencuentro con tus amores de la secundaria, es una oportunidad increíble para reavivar la llama del amorshh y desquitarte quitándote las ganas. 
Es que seamos sinceros: de pubertos el enamoramiento está cabrón. Nos gusta alguien y juramos amor eterno y la chingada, porque estamos tan cegados por las hormonas y la inexperiencia, que a cualquier taco le llamamos 'cena' y nos enamoramos perdidamente. Es tan fuerte el sentimiento, que perdura. Sí, a través de los años te encuentras a un amor de la secundaria y, uno no se puede andar controlando. YISUS.

Hay diferentes casos. Por ejemplo, el ex-novio, el amigo del que siempre estuviste enamorada y/o el galán del salón que siempre te gustó pero nunca pasó nada. O simplemente el morro que siempre te tiró el rollo pero era como 'de juego'.
 En cualquiera siempre pasa lo mismo después de unas cervecitas, o en su defecto, después de aguantarse mucho tiempo: nos apendejamos y las hormonas de pubertad reviven porque el chiste son las ganas acumuladas desde la secundaria hasta la universidad. Parece que no, pero son muchos años de antojo y tarde o temprano debemos liberar lo acumulado. 

Entonces hay dos opciones en caso de reencuentro: si quieren darle vuelo a la hilacha, pues adelante. Si no, de verdad aléjense. El encuentro muy muy cercano entre los dos, es casi inevitable al estar a solas aunque sea por un ratito. Captemos todos que esas miradas de 'te quiero desde secundaria', o mejor dicho 'te traigo ganas desde hace años', no son cualquier cosa ni se pueden ocultar. 
Y no tiene de malo aprovechar la situación y compensar un poquito todas esas ganas, siempre y cuando exista la confianza y el cariño necesario para que no haya problemas después. Además, imagínense lo bonito que sería poder por fin estar con esa persona a quien llevas teniéndole ganas desde hace mucho. El cachondeo es tan fuerte que hasta puede resultar en algo más y terminan de novios felices y eso. (Lo siento, aquí sale mi lado cursi y forever alone). Aunque puede pasar también que todo siga normal (que es lo ideal cuando en realidad ninguno de los dos quiere entablar relación, sino de verdad es mucho el cariño y las ganas), o que todo se vaya a la chingada porque las cosas se vuelven incómodas y así. Pero no importa, vale la pena arriesgarse. Es más probable, si son amigos de verdad y se tienen mucho cariño, que todo siga bien y que sea algo disfrutado por los dos. 
Pase lo que pase, no se arrepientan. Tal vez lo pueden considerar como un error, pero entonces sería de esos errores que vale la pena cometer porque no le hacen daño a nadie. O si lo ven como un acierto, pues mejor todavía. O ya de plano si son súper estóicos y les vale, pues también está padre. 
Cabe mencionar que no se trata de agarrarlo de hobbie. La cosa no va por ahí. Hay que respetar las relaciones actuales y estar conscientes de que los intereses cambian, pero pues de vez en cuando uno no se puede resistir.
Cada quien hace de su culo un papalote. No olvidemos eso. Y si el papalote lo empezaron a diseñar juntos desde secundaria, mientras sus hormonas de pubertos guiaban su vida, pues es justo y necesario que lo vuelen juntos ya estando creciditos. 
Lo importante es que los reencuentros con los amores de la secundaria son muy bonitos porque están llenos de cariño y hormonas que parecían oxidadas pero siguen ahí. Tiernos o intensos, siempre son muy agradables. 

Moraleja:  un amor intenso de la secundaria, durará toda la vida. Se irá transformando hasta dejar de ser amor y convertirse en ese 'no-sé-qué-que-qué-sé-yo' que provocará miradas coquetonas cada vez que se reencuentren. Y se disfruta.



Bisous :*
M.




___________Esta vez no me inspiré en ti. Ni en él.________________