22.5.12

Sigue fijándote en los canijos, pues.

Espero que Él/Ellos nunca vea(n) esta entrada. 


Creo que mi problema es que soy muy intensa. Y que me fijo en quienes no debo porque son bien zorros. Pero sobretodo que soy muy intensa. Al modo, el cuento de nunca acabar.

No. No quiero volverme una santa ni me interesan los niños buenos. No es lo mío. Pero no mames, tampoco está padre seguir con la misma historia de siempre. Ya viene siendo tiempo de tener una relación bonita. Y con 'bonita' no quiero decir que sea una relación extremadamente cursi ni nada de eso. Sí quiero algo tierno, pero que por favor no se pierda nunca jamás la chispa de la coquetería y de las travesuras. ¿Será mucho pedir?

Obvio mientras me siga fijando en niños zorritos, pues me voy a quedar como el perro de las mil tortas. "No le pidas peras al olmo" dicen por ahí. Debería prestar más atención a ese dicho. Tal vez así agarraría la onda y entendería que las personas no cambiamos. Por más que nos besemos rico, quepamos muy bien acurrucados o lo que sea...cada quien hace de su culo un papalote y aunque ande de intensa enamorándome y queriendo solucionarles la vida, pues la gente no cambia.

Lo malo es que no capto. Creo que tengo superpoderes o sepa la fregada. Me ha pasado varias veces que empiezo una "relación" (sí, entre comillas) con alguien pero desde el principio sabemos (sí, yo también sé) que no somos novios. Tal vez más que "jales" (o sea, "free's" o como le quieran decir) sí, pero menos que novios, y equis, yo encantada porque bien rico y la madre. A quién le dan pan que llore, pues. De todas maneras por unos ratos actuamos como si fuéramos novios y pues se siente bonito. Y rico, la verdad. Más rico que bonito, if you know what I mean. Pero luego llega mi lado intenso. En ese momento ya me chingo. Empiezo a querer verlo siempre, a querer contarle TODO lo que me pase (como si fuera mi pinchi novio o mi mejor amigo, o las dos cosas), a querer saber de él mil veces al día. Si le pasa algo malo, uuuta, me vuelvo más chiquiona que su mamá y ahí lo ando consintiendo y cada rato le pregunto cómo está. Suelo ser yo quien inicia las conversaciones y si no me pela, pues le hablo de otra cosa.

Qué tonta, ya sé. Cuando alguien se porta así conmigo me da una hueva inmensa. Le aconsejo a mis amigas que no hagan eso. Y así. Pero algo dentro de mí se engancha bien rápido. Mi problema es que creo en el maldito amorsss. Doy mucho y espero recibir lo mismo, como si fuera obligación de los pobres hombres contestarme. Ni que fueran mis novios o algo así. 

Tengo dos caminos: 
1) Dejar de ser tan intensa y no preocuparme. Disfrutar el momento y ya. Medio zorrear, vaya.
2) Dejarme de cosas, aprender a llevar los procesos normales de relaciones "bien". Nada de puro andar de canija. Fijarme en niños no tan zorros para tener un novio decente. 

Optaré por el segundo, sin cerrarle la puerta al primero. Ya quiero poder tener un novio y que todo sea lindo (y así), pero ni loca me voy a quedar vistiendo santos (amo esa frase) esperando al príncipe azul porque sé bien que no existe. 

Ya es hora de que alguien intervenga en el guión de mi vida y haga que primero me fije en un niño con quien me divierta (camino 1) y luego nos enamoremos (los dos, no nada más yo de él). Así todo sería perfecto. Sería una muy buena película. 


Bisous :*

M.



____________Me encantas aunque seas bien mujeriego. O tal vez me encantas por lo mismo.